Si hay algo que todavía Facebook no hizo fue mostrarnos a los usuarios particulares quién está mirando nuestro muro... Vaya a saber uno porqué misteriosa razón, aún mantiene esa frontera de intimidad: no dejarnos mirar quien nos mira… quizá porque el corazón de su éxito sea el de proteger al vouyerista.
Me quejo! porque no me deja mirar a quien mira mi muro.
Me alivio! porque no le deja mirar al otro que yo miro su muro… y en esa relación inversa termino protegida de mi curiosidad, intrépida como la de los felinos.
Quien sabe si ya no existen programas que fuercen esta política de Facebook de mantener el último reducto de intimidad del sujeto, que en su recorrido escópico (visual) manifiesta sus deseos y obsesiones; su figura y su fondo; sus intereses y apatías.








